China
da la bienvenida al año del
dragón con una mezcla de ilusión
y temor. Beijín • La
cultura china se despide hoy del
Año del Conejo e inicia mañana,
lunes, el Año del Dragón, el más
esperado y temido de los 12
animales que forman su
calendario lunar, ocasión que
reúne a la mayoría de las
familias en la fiesta más
celebrada en Oriente.
En los
días previos, los chinos
siguieron la costumbre de
limpiar sus casas de suciedad y
"malos espíritus" y decorarlas
con adornos alusivos al animal
que honrarán durante todo el
año, y que en 2012 será el
dragón, símbolo de la figura del
emperador que inspira mucho
respeto a los chinos.
Se dice
que los nacidos bajo este signo
son personas de mucha energía,
coraje, entusiastas e
innovadores: famosos dragones
son Beethoven, Bill Gates, Paul
McCartney o el "dragón de las
artes marciales" Bruce Lee.
Según los
astrólogos orientales, el año
del dragón no será tan
conflictivo como 2011, y, en
cambio, será una buena época
para hacer reformas, progresos y
cambios.
Será
beneficioso para el medio
ambiente, porque está compuesto
de agua y tierra. Es un año
recomendable para casarse y
tener hijos, o para iniciar
cualquier actividad nueva, ya
que el dragón siempre trae
suerte y felicidad, según los
chinos.
Sin
embargo, por esa misma
composición de agua y tierra,
los adivinos también predicen
que en él habrá desastres
naturales, como terremotos e
inundaciones.
Algunos de
los peores terremotos han sido
precisamente en años del dragón,
como el de Alaska de 1964 o el
que en 1976 causó la muerte de
250.000 personas en la ciudad
china de Tangshan.
Por todo
ello los chinos, que muchas
veces se autodenominan
"herederos del dragón", esperan
el nuevo año con una mezcla de
ilusión pero también con
cautela.
Como cada
año, la fiesta más importante en
China origina el desplazamiento
de cientos de millones de chinos
que acostumbran a reunirse con
su familia: desde el 8 de enero
hasta el 16 de febrero, se
calcula que en el país habrá más
de 3.160 millones de
desplazamientos.
La fiesta
está rodeada de muchos rituales,
especialmente en la mesa, donde
se recibe el año con una cena
que suele ser un banquete de
mariscos, jiaozi (raviolis, que
representan los buenos deseos),
y yuanxiao (bolas dulces de masa
de arroz rellenas con sésamo,
nueces o frijoles, que
simbolizan la reunión familiar).
El día del
Año Nuevo da comienzo a dos
semanas de festejos (la llamada
Fiesta de la Primavera), que
terminarán con el Festival de
las Linternas, celebración con
cantos, bailes y espectáculos de
faroles que este año cae el 6 de
febrero.
No todos
disfrutan plenamente de la
fiesta: es el caso de muchos
jóvenes que regresan a sus casas
en otras provincias y que van a
sufrir la presión de sus padres
por no haber encontrado todavía
marido o esposa.
El
matrimonio es uno de los temas
centrales de las comidas
festivas, y según cuentan los
medios, está de moda "alquilar"
novios o pareja para llevarlos a
la casa familiar.
El
fenómeno es ya tan popular en
China que muchas páginas de
internet ofrecen falsos novios
para las fiestas como premio por
ciertas compras o participación
en promociones.
La tercera
edad va a sentir los efectos de
la cambiante sociedad china y
así muchos ancianos, que antes
eran el centro de las fiestas
familiares, viven ahora solos en
casa o en asilos.
También
son muchos los hijos de padres
inmigrantes que pasan estas
fechas con sus abuelos y no con
sus progenitores, que emigraron
a la ciudad o a otro país y no
pueden reunirse con ellos.
Pasa por
ejemplo en pueblos rurales como
Guantou, donde más de 40.000 de
sus habitantes emigraron al
extranjero, por lo que más de
2.000 familias están formadas
sólo por niños pequeños y sus
abuelos. EFE