Desarrollo
del jaguar en México se
encuentra en riesgo: estudio.
Toluca • Octavio Monroy
Vilchis, especialista del Centro
de Investigación y Estudios
Avanzados en Recursos Bióticos
(CIEARB) de la UAEM, afirmó que
en la actualidad sólo 16 por
ciento del territorio mexicano
es óptimo para la sobrevivencia
y desarrollo del jaguar, especie
catalogada en peligro de
extinción.
Indicó que
hace muchos años se contaba con
las condiciones adecuadas para
su existencia en 98 por ciento
del país y cuyos peores enemigos
son la agricultura y ganadería
excesiva, así como la ampliación
de la mancha urbana y servicios
carreteros.
A dar a
conocer los resultados de su
investigación cuyo principal
objetivo fue en identificar y
predecir la distribución de la
especie en nuestro país, con la
finalidad de proponer
estrategias para la protección
de la misma, dijo que necesario
establecer programas de
protección a la especie.
Explicó
que “mediante una extensa
investigación de campo y
literatura existente sobre el
tema, con datos de 1990 a la
fecha, fue posible determinar
que las áreas prioritarias para
la subsistencia de esta especie
comprenden todo el pacífico”.
Es decir,
diversas zonas de los estados de
Sonora, Nayarit, Michoacán,
Jalisco, Guerrero, Oaxaca,
Tabasco y Chiapas”.
Monroy
Vilchis puntualizó, además, que
la península de Yucatán, así
como los estados de Campeche,
San Luis Potosí y Tamaulipas
cuentan con aproximadamente
cuatro mil ejemplares de jaguar.
Ante tal
panorama, sostuvo la necesidad
de replantear las estrategias
referentes al cuidado del medio
ambiente y los ecosistemas
mexicanos.
“Si tan
sólo los programas existentes de
dependencias como la Sagarpa, la
Comisión Nacional Forestal
(Conafor) y la Semarnat
intensificaran la protección del
jaguar, se beneficiaría a muchas
más especies que se encuentran
por debajo de él en la cadena
alimenticia.
Indicó que
los resultados derivados de este
trabajo de investigación
servirán para proponer los
puntos de interconexión entre
las zonas donde se encuentra el
felino y evitar su reproducción
entre consanguíneos, ya que en
un mediano plazo, significaría
enfermedades y circunstancias
que propicien su extinción.