Van
19 muertos por estampida
en 'Loveparade'.
BERLÍN, Alemania, jul.
25, 2010.- La tragedia
desatada en la fiesta de
música electrónica
"Loveparade" de
Duisburgo (oeste de
Alemania), con al menos
19 muertos y 342
heridos, ha sumido a
Alemania en la
consternación mientras
se aclaran las
circunstancias que
desencadenaron la
catástrofe.
La
Fiscalía de Duisburgo
inició inmediatamente
una investigación
mientras los medios
alemanes señalan a la
policía y a los
organizadores de la
fiesta como responsables
de que una fiesta
"tecno" multitudinaria
acabara en un baño de
sangre.
Cuando
aún quedan por
identificar tres de las
19 víctimas mortales, el
jefe de la Policía
local, Detlef von
Schmilling, confirmó
este domingo en una
rueda de prensa que
entre los fallecidos hay
al menos cuatro
extranjeros, un
holandés, un
australiano, un italiano
y un chino.
Schmilling acudió a una
rueda de prensa testada
de periodistas
acompañado del alcalde
de Duisburgo, Adolf
Sauerland, del
responsable del
operativo policial,
Wolfgang Rabe, y del
principal organizador
del festival de música
electrónica
"Loveparade", Reiner
Schalle.
Además
de las víctimas
mortales, de edades
entre 20 y 40 años, se
produjeron 342 heridos,
entre ellos cuatro
estudiantes españoles,
según señalaron fuentes
del consulado de
Düsseldorf, tres de los
cuales han sido ya dados
de alta, mientras que de
la cuarta persona no se
informó de su estado.
Para sorpresa de las
decenas de periodistas
que asistieron a la
rueda de prensa
retransmitida en directo
por la televisión
privada "N-TV", Rabe
aclaró que,
contrariamente a lo que
se había difundido
inicialmente en los
medios, ninguna de las
víctimas mortales
falleció en el interior
del túnel construido en
los años 60 y de 10
metros de ancho.
Los fallecidos perdieron
su vida en las rampas
circundantes o al tratar
de trepar por una
escalera, principalmente
en el lado oeste de la
entrada.
Un
portavoz de los
organizadores, Björn
Köllen, se remitió a la
investigación judicial
al ser interpelado sobre
la existencia de una
única puerta de entrada
al recinto festivo,
situado en la antigua
estación de mercancías
de Duisburg.
Schmeling, por su parte,
explicó que poco antes
de la tragedia la
policía habilitó un
segundo acceso. El
policía aclaró que en
ningún momento se
cerraron las puertas de
la "Loveparade".
Tanto Rabe como el
principal organizador de
la fiesta "tecno",
Rainer Schaller, se
mostraron absolutamente
consternados en la
comparecencia de prensa
conjunta sobre la
tragedia, de la que en
los medios alemanes se
responsabiliza
directamente a sus
gerentes.
Schaller anunció que
abandona la organización
de la "Loveparade",
nacida hace 21 años en
Berlín. También hoy se
conoció que la fiesta
del año próximo,
prevista en la cercana
ciudad de Gelsenkirchen,
queda anulada.
Uno de los aspectos más
criticados de la
tragedia, la actuación
de la policía, era
matizada hoy por
Schmeling. Frente a lo
que aseguraron los
medios alemanes, que
sólo 1.200 agentes
estaban al cargo de la
seguridad en la ciudad,
el jefe de Policía dijo
que eran 4 mil, más un
millar de agentes de
seguridad privados
dentro del recinto.
Rabe señaló que no
podía confirmar que ayer
en el entorno de la
"Loveparade" hubiera
hasta 1,4 millones de
personas. Schmeling dijo
que sólo podía asegurar
que entre las nueve de
la mañana y las dos de
la tarde llegaron a la
estación de trenes de
Duisburg 105 mil
personas.
El
responsable del
dispositivo de seguridad
en Duisburg subrayó que
el aforo del recinto de
la "Loveparade" era de
unas 300 mil personas, y
que en el momento de la
tragedia no estaba
lleno.
Muchos
medios de prensa alemana
criticaron hoy que se
habilitara un espacio de
230 mil metros cuadrados
para la fiesta, cuando
normalmente en los
últimos años la
"Loveparade" atrajo a
más de un millón de
personas en sus
distintos certámenes.
Uno de los mayores
críticos de la
organización del
"Loveparade" es su
fundador, "Dr. Motte",
de 50 años, quien hoy en
el diario "Bild am
Sonntag" señalaba a los
organizadores como
culpables de la
tragedia. "La desgracia
podría haberse evitado",
añade.
"Dr.
Motte" habla de
"extremas y graves
infracciones" por parte
de la organización y
cuestiona que el único
acceso a la explanada
donde está la antigua
estación de mercancías
fuera el viejo túnel.