Descubren
la estrella más masiva del
cosmos. BERLÍN,
Alemania, jul. 21, 2010.- Un
equipo de astrónomos ha
descubierto un grupo de
estrellas con la mayor masa
hallada hasta el momento, una de
ellas con un peso de nacimiento
de 320 veces la masa del Sol,
informó este miércoles el
Observatorio Europeo Austral
(ESO).
La
estrella, denominada R136a, a
unos 165.000 años luz de
distancia, tiene una masa actual
de 265 masas solares y fue
localizada gracias al telescopio
VLT (Very large Telescope) del
ESO en Chile en combinación con
información del archivo del
telescopio espacial Hubble de la
NASA y la Agencia Espacial
Europea (ESA).
R136a1 no
es sólo la estrella más masiva
descubierta hasta el momento,
sino que también es la más
luminosa, unas 10 millones de
veces más que el Sol.
"Debido a
la rareza de estos monstruos,
creo que es improbable que este
nuevo récord sea superado dentro
de poco", afirmó el profesor
Paul Crowther, de la Universidad
de Sheffield (Gran Bretaña),
quien dirigió al equipo.
El límite
máximo aceptado hasta el momento
era de 150 veces la masa solar,
recuerda el ESO en una nota.
La
estrella R136a fue descubierta
en dos cúmulos estelares
jóvenes, NGC 3603 y RMC 136a.
NGC 3603
es considerada por el ESO "una
fábrica estelar" donde las
estrellas "se forman
intensamente en las extensas
nubes de gas y polvo de la
nebulosa, ubicada a 22.000
años-luz de distancia del Sol".
RMC 136a
es un cúmulo de estrellas
calientes jóvenes y masivas,
situado dentro de la Nebulosa de
la Tarántula, en una de nuestras
galaxias vecinas, la Gran Nube
de Magallanes, a 165.000
años-luz de distancia.
El
profesor Crowther señaló que "a
diferencia de los humanos, estas
estrellas nacen pesadas y
pierden peso con la edad".
"Al tener
un poco más de un millón de
años, la estrella más extrema
R136a1 está en una edad mediana
y ha sufrido una intensa pérdida
de peso, despojándose en ese
lapso de una quinta parte de su
masa inicial o más de 50 masas
solares", añadió Crowther.
Según el
ESO, algunas de las estrellas
localizadas tienen temperaturas
superficiales sobre los 40.000
grados. Es decir, "unas siete
veces más caliente que nuestro
Sol".
Si la
R136a1 reemplazara a nuestro
Sol, señala el profesor Rafael
Hirschi, de la Universidad de
Keele (Gran Bretaña), "su alta
masa reduciría la duración del
año de la Tierra a tres semanas
y bañaría a la Tierra con una
radiación ultravioleta
increíblemente intensa, haciendo
imposible la vida en nuestro
planeta".
Desde el
Instituto Astrofísico de Potsdam
(Alemania), el astrónomo Olivier
Schnurr señaló que las estrellas
más pequeñas localizadas "tienen
un límite de unas 80 veces más
que Júpiter, bajo el cual son
estrellas fallidas o enanas
marrones".
"Nuestro
nuevo descubrimiento apoya la
visión previa de que también hay
un límite superior que determina
cuán grandes pueden llegar a ser
las estrellas, si bien ese
límite se incrementó por un
factor de dos, hasta unas 300
masas solares", añadió el
investigador alemán.
Según el
ESO, sólo cuatro estrellas
pesaron al nacer más de 150
masas solares, sin embargo son
responsables de casi la mitad
del viento y del poder de
radiación de todo el cúmulo, que
comprende unas 100.000 estrellas
en total.
La
estrella con más masa hallada,
R136a1, por sí sola emite
energía a su alrededor en un
factor de más de 50 comparado
con el cúmulo de la Nebulosa de
Orión, la zona de formación de
estrellas masivas más cercanas a
la Tierra.
Según
Crowther, comprender cómo se
forman las estrellas muy masivas
es difícil debido a sus cortas
vidas y fuertes vientos.
Por ello,
subraya el investigador
británico, identificar casos tan
extremos como el de R136a1
aumenta más el desafío para los
teóricos. "O bien nacieron tan
grandes o estrellas más pequeñas
se fusionaron para producirlas",
señala.
Estrellas
entre unas 8 y 150 masas solares
explotan al final de sus cortas
vidas como supernovas, "dejando
atrás exóticos remanentes como
estrellas de neutrones o
agujeros negros", afirmó el ESO.