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Aumenta la cifra de menores con autismo en la ciudad

Nuevo Laredo, Titulares

(Líder Informativo).-Se incrementa el número de menores con el padecimiento de autismo y que son atendidos en instituciones de Educación Especial en Nuevo Laredo.

Sin el afán de lastimar a nadie, hace falta tener el don de interactuar con los niños que padecen autismo, esto les ayudaría mucho, al igual que a sus propios padres, comentó Juan Antonio Olmos Torres, director del Centro de Atención Múltiple CAM 9.

En este mes de marzo, Mes de la Educación Especial, este medio informativo lleva a sus lectores los pormenores de esta educación, de los niños, sus padres y sus maestros que verdaderamente se pueden considerar como verdaderos docentes.

“Los padres son muy difíciles de convencer para que lleven a sus hijos a las escuelas de educación especial, solo hasta que ven los avances cambian totalmente, por ello hace falta concientización, enamorarse de esa parte para poder atender a estos niños en forma general”, comentó Olmos Torres.

Desafortunadamente, hay un crecimiento importante en niños con autismo, el diagnostico solamente lo puede otorgar el neurólogo capacitado mediante estudios y pruebas, agregó.

El autismo es tan difícil de diagnosticar, que fácilmente lo pueden confundir con enfermedades psiquiátricas o mentales, debe ser un diagnostico muy cuidadoso y que permita reconocer los grados de autismo que padece un menor.

“Los grados de autismo, van desde el más profundo o al más leve llamado también Asperger, en el espectro autista pueden encontrarse muchas características o pocas, es decir algunos presentan ciertas características y otros no, no es un cuadro generalizado de ahí que se muestre en diferentes niveles”, añadió el director del CAM 9.

Cuando llego al CAM 9 hace 10 años, solamente se encontraban 4 o 5 pequeños con autismo, en la actualidad la institución atiende a 14 de ellos, aunque uno de ellos no está diagnosticado totalmente.

AUTISMO ES DIFÍCIL DE TRATAR

El autismo es uno de los padecimientos más difíciles de tratar, un menor con autismo se basa en que no interactúa socialmente, ni con sus padres.

“La palabra autismo significa estar fuera de todo, de ahí que la primera sugerencia sea el buscar hacer contacto visual, posiblemente a través de ello se manifiesten cosas para trabajar con ellos, hay que buscar contacto visual y físico, aunque muchos de ellos no permiten ser tocados, hay que buscar sensibilizarlos para que acepten, primero ser tocados y verlos a los ojos”, enfatizó.

Algo ha cambiado, a pesar de la desconfianza de muchos padres, estos pequeños desean estar en su escuela, de ahí que la experiencia con los niños de primer y segundo grado indicaba que había pocas expectativas de los padres.

Algunos menores no eran capaces de ir al baño solos, llegaban con pañal, avisaban, se resistían y era terrible, pero el niño como quiera deseaba venir a la escuela, afirmó Olmos Torres.

“Los menores llegan con gusto, sabemos que son dependientes, pero al llegar les agradaba, esto es motivante para los maestros que se dedican al 100 por ciento en el lenguaje, tacto, mantenerse atentos, aún recuerdo la primera reunión en septiembre en el aula, no había orden, zapatos en el suelo, niños llorando, gritando, increíblemente la segunda reunión todo era calma, se había dado un gran paso”, concluyó.

Aún falta mucho, aunque hay docentes comprometidos, hay otros que no lo están tanto, muchos tienen la preparación pero no todos asumen el trabajo como debieran, deben entender que para el autismo deben contar con el don de interactuar.

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