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Disfruta de la lluvia de oriónidas desde cualquier parte del mundo

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(Hipertextual) – Como cada año, la lluvia de oriónidas se acerca a su clímax. Aunque no tan intensa como otras, las oriónidas, debido a su origen y sus características especiales, suponen una de las lluvias de bólidos más conocidas. Especialmente porque son visibles en todo el globo. Aunque las oriónidas no son el único momento astronómico reseñable del otoño, su belleza las coloca en un podio especial ¿Cómo podemos disfrutar de este evento celeste?

De dónde vienen las oriónidas

Esta lluvia de meteoros, conocida como oriónidas porque su presencia se detecta principalmente bajo la imagen de la constelación de Orión, le debe su origen al conocido cometa P1/Halley. Por estas fechas, todos los años, nuestro pequeño planeta atraviesa una nube de restos y polvo estelar dejados por el astro, que pasó junto a nuestra órbita hace unos treinta años. El 1P/Halley, es un cometa grande y muy brillante que orbita alrededor del Sol, completando una vuelta cada setenta y seis años más o menos.

Halley

El origen de este cometa se sitúa en la lejana “nube de Oort”, un cúmulo de cuerpos cometarios situado a unas 50.000 Unidades Astronómicas (es decir, muy, muy, muy lejos). Pero lo más interesante, seguramente, sea su composición; y es que el vapor sublimado del cometa Halley está compuesto de 80 % de vapor de agua, 17 % de monóxido de carbono, un 4 % de dióxido de carbono y trazas de hidruros de carbono. Dicha composición le confiere a los bólidos un característico color amarillo o verde muy brillante. Además, en los momentos álgidos se pueden observar grandes estelas que pueden terminar estallando en el cielo.

Cómo ver la lluvia de estrellas

La lluvia de oriónidas tendrá su auge esta misma noche, donde se podrá alcanzar, según estiman los expertos, un máximo de hasta 23 bólidos por hora. Como decíamos, esta tasa no es tan intensa como la de las perseidas veraniegas (cuyas estimaciones, las más optimistas, alcanzaban los 150 bólidos por hora). El problema principal de esta noche será la luna, que todavía se encuentra en fase menguante, lo que podría enmascarar la luz en caso de que estuviésemos viviendo una noche despejada. Pero no hay problema porque en realidad, aunque ahora mismo las oriónidas están en su cenit, la lluvia ha sido visible desde principios de octubre y lo será hasta principios de noviembre. Pero, ¿qué hace falta para verlas?

En primer lugar, esta lluvia es visible desde cualquier parte del mundo, lo que facilita bastante las cosas. Teniendo esto en cuenta, lo único que hace falta es prepararnos adecuadamente. En primer lugar, lo más importante, como decíamos, será buscar un lugar sin contaminación lumínica. En el caso de las oriónidas es una necesidad fundamental ya que su densidad no es demasiado alta. Otra cuestión completamente obvia, y a menudo olvidada, es comprobar el tiempo que hará. Especialmente si nos planteamos el hecho de viajar para ver la lluvia.

orion

Las oriónidas son visibles en todo momento de la noche aunque será mucho más fácil apreciarlas a partir de la medianoche y hasta la salida del sol. Es muy importante localizar la posición delimitada por la constelación de Orióndebido a que es en esta porción de cielo donde más bólidos se apreciarán. Para localizarla solo hay que buscar el conocido cinturón del “cazador”, que además tienen un conjunto de estrellas formando la “vaina” (bastante más sutiles). Orión se encuentra visible ahora en el hemisferio norte, pero también en el sur, desde el que está transicionando (hacia el norte), escondiéndose en los cielos de invierno.

Una vez localizado, la radiante, es decir, el punto principal desde el que “surgen” los meteoros, se encuentra a la izquierda de la constelación. La radiante nos sirve para localizar la zona en la que podremos admirar una mayor concentración de bólidos. De nuevo, si estamos en el hemisferio norte, la radiante se sitúa en la parte superior (cerca de uno de los hombros de Orión). En el hemisferio sur se situará a la izquierda de uno de los picos de la falda. Orión es una de las constelaciones más fáciles de identificar, así que una vez localizada, lo único que deberemos hacer es tener paciencia y disfrutar de la lluvia de estrellas.

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