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El debate que ‘partirá’ a EU; millones a la espera de la ‘pelea del siglo’

Internacional

(Zócalo) – Por primera vez en largos meses de campaña presidencial, hoy Donald Trump y Hillary Clinton se enfrentarán en el mismo escenario, en vivo y en directo, en lo que podría calificarse como el equivalente no boxístico de “la pelea del siglo”.

El primero de tres debates presidenciales se llevará a cabo en la Universidad de Hofstra, en Nueva York, y se proyecta que será uno de los más vistos de la historia política estadunidense, con un raiting de más de 100 millones de televidentes, superando a los 80 millones que vieron un debate entre Ronald Reagan y Jimmy Carter en 1980.

Con esta clase de audiencia y las reverberaciones que hoy en día tiene un evento así en medios sociales, es mucho lo que está en juego para ambos candidatos. Es posible que lo que ocurra en el debate influencie el voto de los indecisos o de los que no están fuertemente comprometidos con ninguna de las dos opciones, especialmente porque ambos candidatos tienen un nivel alto de imagen negativa entre los votantes.

Las diversas encuestas muestran una competencia cerrada, en la que Trump o Clinton toman la delantera cada pocos días tanto en el voto popular como en el colegio electoral.

“En este caso, creo que los debates pueden cambiar la dinámica de la competencia”, dijo Sherry Bebitch Jeffe, analista política y profesora de la Universidad del Sur de California (USC). “Si Hillary no puede proyectar honestidad, acercarse a los votantes, o si Trump mete la pata y hace el tonto, ambos pueden salir perjudicados”.

No obstante, dijo la analista, “siempre hay otro debate”. En 2012, el presidente Barack Obama perdió decisivamente el primer debate contra Mitt Romney y posteriormente se recuperó y ganó resueltamente la elección.

¿CÓMO Y DÓNDE VER EL DEBATE?

Aunque el debate será moderado por el periodista Lester Holt de CBS News, el mismo será ampliamente transmitido por televisión, internet y medios sociales, incluyendo Facebook Live y Twitter.

El encuentro durará 90 minutos continuos, sin interrupciones comerciales, aunque será dividido en segmentos de 15 minutos, presuntamente para tocar diversos temas (el moderador propone y a menudo los candidatos disponen, hablando de lo que ellos quieren).

El debate podrá verse en todos los networks en inglés (ABC, CBS, NBC), la televisión pública o PBS, Fox, CSPAN, CNN, CNBC y Fox News Channel y también en español, con traducción simultánea y diversas plataformas, incluyendo a CNN en español, Telemundo y Univisión.

GANAR EL ENCUENTRO

Los expertos varían en su opinión pero muchos consideran que, como ha sido hasta ahora en la campaña, Hillary Clinton tiene más que perder en el enfrentamiento, ya que se espera mucho más de ella que de Trump.

“La mala noticia es que se espera más de Hillary que de Trump”, apuntó Bebith Jeffe. “Si él es capaz de caminar y mascar chicle al mismo tiempo, lo van a declarar ganador. A ella se la percibe como la mejor preparada, la de la experiencia política. Si su performance no es virtualmente perfecto, se considerará que perdió el debate”.

Ralphael Sonenshein, director del Instituto Pat Brown de Estudios Políticos, dijo que es imposible predecir a quien le puede ir mejor o peor en este debate: nunca se ha visto un competidor como Donald Trump y menos frente a una mujer como Hillary Clinton. Además, agrega, el votante de a pie verá algo diferente a los “opinólogos” del mundo político.

“Los debates no son para que nosotros los supuestos expertos digamos quién ganó o perdió”, dijo Sonenshein. “Son para que los votantes examinen a los candidatos, sus propuestas y sus personas de manera más cercana y frente a frente. Y a menudo, ellos sacan una conclusión diferente de lo que dicen los medios. A veces parece incluso que se trata de dos debates diferentes”.

LOS PUNTOS A PROBAR

Los debates presidenciales a menudo se juzgan a diversos niveles: los temas que se tocan, que generalmente no suelen profundizarse mucho –el formato es TV, las respuestas son de un minuto o dos– a veces pasan a segundo plano y lo más importante es la impresión que reciben los televidentes de la personalidad de los individuos sobre el escenario y qué tanta confianza les producen.

Tanto Clinton como Trump tienen una imagen pública que cuenta con un alto nivel de negatividad y el debate es una oportunidad y también un riesgo, porque ambos tratarán de presentar una buena cara, pero también de que su contrincante pierda el control del mensaje o se muestre en forma que los perjudique.

Sonenshein cree que Hillary debe evitar las respuestas extensas, de profesora, que tanto dañaron a Obama en el primer debate de 2012. “Debe ser firme, honesta y corta”, apuntó el politólogo.

LLEVAR A LA AMANTE

Donald Trump amenazó con llevar a una antigua amante del expresidente Bill Clinton al debate contra su rival demócrata Hillary Clinton.

En un mensaje en Twitter, el candidato republicano mencionó a Flowers luego de que el millonario inversor Mark Cuban, quien critica al aspirante republicano y apoya a Clinton, acordara sentarse en primera fila del debate que será emitido por televisión y para el cual se espera una audiencia de al menos 100 millones de personas.

“Si el zopenco de Mark Cuban de fracasada fama de benefactor quiere sentarse en la primera fila, tal vez yo ponga a Gennifer Flowers justo a su lado!”, tuiteó Trump.

Y la respuesta no se hizo esperar: Flowers contestó que ella asistirá al debate sin pensarlo.

TEMAS ESCABROSOS

El moderador tiene la prerrogativa de escoger los temas, los que no se dan a conocer con anterioridad, pero no es difícil predecir lo que probablemente saldrá a colación, dijo Joseph Ura, profesor asociado de ciencias políticas de A&M University en Texas.

“Espero que haya preguntas sobre la economía, las tensiones raciales y la policía y las recientes protestas al respecto”, dijo Ura. “Por supuesto inmigración es un gran tema que ha sido clave para Trump desde el principio”.

Las bombas en NY y la amenaza terrorista garantizan preguntas sobre seguridad nacional y también seguramente habrá discusión sobre los puntos débiles de ambos candidatos, que tanto el moderadoro como ellos mismos traerán a colación. En este tipo de eventos, los protagonistas tienden a atacarse mutuamente tanto como responder las preguntas que les hacen.

Para Sonenshein, no hay mucho misterio sobre los temas contenciosos que Hillary o Trump enfrentarán. “La pregunta de rigor sobre los correos de la Secretaría de Estado y el tema de los intereses económicos de Trump probablemente surgirán”, apuntó.

NO HAY MANERA DE PERDÉRSELO

El debate podrá verse en todos los networks en inglés (ABC, CBS, NBC), la televisión pública o PBS, Fox, CSPAN, CNN, CNBC y Fox News Channel y también en español, con traducción simultánea y diversas plataformas, incluyendo a CNN en español, Telemundo y Univisión.

ABC se asoció con Facebook para transmitirlo por Facebook Live y por Twitter, gracias a una alianza de este medio social con Bloomberg Television. Además, habrá “feeds” del debate en YouTube y varios networks lo transmitirán también en Periscope y Snapchat.

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