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¿Pegó un tornado a los dos Laredos?

Nuevo Laredo, Titulares

NUEVO LAREDO.- ¿Qué fue lo que golpeó a los dos Laredos la noche de este martes? Un gigantesca tormenta surgida del choque del aire muy húmedo del Golfo de México y el frente frío número 40.

En las redes sociales hubo quienes aseguraban que se trataba de un tornado, pero no fue así.

Un tornado es en realidad una masa de aire que gira a velocidades por encima de los 60 kilómetros y se clasifican según su nivel de destrucción. El embudo no llega a medir más de kilómetro y medio siempre y cuando se trate de un F5 o mayor, pero en ese caso los vientos superarían con facilidad los 410 kilómetros (261 millas) por hora.

La tormenta fue muy grande y sorpresiva. Incluso el Servicio Meteorológico de Estados Unidos y numerosos sitios del tiempo no esperaban tanta lluvia, viento y granizo.

El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, en México, era muy generalizado, mencionaba tormentas fuertes y hasta condiciones para la formación de tornados y torbellinos, pero en un área que abarcaba Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Dado que el Servicio Meteorológico Nacional carece de radares doppler –la última tecnología para detectar tornados—pocos meteorólogos tomaron en serio su pronóstico que suele ser errado o demasiado exagerado.

Aún con un radar doppler, el pronóstico de un tornado suele ser menor a una hora.

Hasta las 9:30 de la noche del martes, el pronóstico del NWS (Servicio Meteorológico de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) era de apenas .96 milímetros de lluvia y se esperaba una tormenta, pero no tan severa. Los vientos previstos eran de apenas 40 kilómetros por hora (24 millas) por hora.

Poco después de las 9:30, el NWS lanzó advertencias de tormentas muy severas e incluso inundaciones para los dos Laredos y áreas circundantes.

El frente frío número 40 era tan extenso, que formó un frente de tormentas que anoche abarcaban desde la frontera de México hasta zonas más allá de Nueva York.

Aunque el viento rugía, la Comisión Nacional del Agua, por medio del Servicio Meteorológico Nacional, aseguró que las ráfagas alcanzaron 60 kilómetros por hora, formaron algunos torbellinos, pero no se sostuvieron los suficiente como para formar un tornado, aunque sí existían las condiciones.

Las capas altas del viento helado que llegaron desde Canadá condensaron la humedad tan rápido, que la lluvia se transformó en granizo, aceleraron los vientos por la diferencia de temperaturas y causaron lluvias de 76 milímetros, en apenas dos horas. En otras palabras, había 76 litros de agua en cada metro cuadrado de los dos Laredos.

Las tormentas de grandes proporciones acompañadas de granizo no son raras en esta época en que aún “navegan” los frentes fríos desde Canadá y chocan con la humedad que surge del Golfo de México y que se incrementa con los días cada vez más cálidos.

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