WASHINGTON. — El Senado de Estados Unidos aprobó en la madrugada del viernes fondos de Seguridad Nacional para pagar a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) y a la mayoría de las demás agencias, pero no financiarán las operaciones de control migratorio que están en el centro del bloqueo presupuestario que ha paralizado aeropuertos, afectado a los desplazamientos y causado problemas financieros a los trabajadores.
El acuerdo, que se aprobó por unanimidad sin votación nominal, pasa ahora a la Cámara de Representantes, que se espera que lo estudie el viernes.
Podemos lograr que al menos una gran parte del gobierno vuelva a funcionar y luego ya veremos a partir de ahí”, declaró el líder de la mayoría en el Senado, el republicano John Thune, de Dakota del Sur. “Obviamente, todavía nos queda trabajo por delante”.
Ante la creciente presión para resolver un estancamiento de 42 días en torno a la financiación del Departamento de Seguridad Nacional, la solución tomó forma en las últimas horas antes de que los trabajadores de la TSA se quedaran sin recibir otro cheque el viernes. El presidente, Donald Trump, anunció que firmaría una orden para pagar de inmediato a los agentes de la agencia, alegando que quería poner fin rápidamente al “caos en los aeropuertos”. El acuerdo no incluía ninguna de las restricciones que los demócratas habían exigido en su intento de frenar la campaña de deportaciones masivas del mandatario.
El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, apuntó que esta solución podría haberse alcanzado hace semanas, y prometió que su partido seguiría luchando para garantizar que la “descontrolada” operación migratoria de Trump “no reciba más financiaciamiento sin una reforma seria”.
Los senadores trabajaron durante la noche en el acuerdo que sufragará gran parte del resto del departamento, incluida la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, la Guardia Costera y la TSA, pero no contempla fondos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Aduanas tendrá financiación, pero Protección Fronteriza no.
El paquete no impone nuevos límites a la aplicación de las leyes migratorias, que ha seguido adelante prácticamente sin cambios pese al cierre. El gran proyecto de ley de recortes fiscales del Partido Republicano que Trump promulgó el año pasado destinó miles de millones de dólares adicionales al Departamento de Seguridad Nacional, incluyendo una partida de 75 mil millones para las operaciones de ICE, lo que garantiza que sus agentes sigan cobrando pese al bloqueo.
Los próximos pasos en la Cámara de Representantes, donde su presidente, el republicano Mike Johnson de Luisiana, tiene una estrecha mayoría, son inciertos. La aprobación del plan requerirá, casi con seguridad, apoyo bipartidista mientras legisladores de los flancos izquierdo y derecho del hemiciclo se rebelan.
Los republicanos conservadores han criticado las propuestas de su propio partido exigiendo la financiación total de las operaciones migratorias. Muchos se han comprometido a garantizar que el ICE disponga de los recursos que necesita en el próximo paquete presupuestario para ejecutar la agenda de Trump.
Financiaremos plenamente al ICE. De eso se trata esta pelea”, dijo el senador Eric Schmitt, republicano por Misuri, mientras trataba de presentar una iniciativa que cubriese a la agencia. “La frontera se está cerrando. La siguiente tarea es la deportación”.



